Cuando hablamos de responsabilidad en las relaciones, de cualquier tipo, pareja, familiares, laborales, hace referencia a tomar responsabilidad de todo lo que percibimos, y lo que estamos percibiendo constantemente a través de los ojos del cuerpo, las sensaciones, sentimientos es la materialización de mis creencias y pensamientos conscientes pero sobre todo inconscientes. 

Pero si no somos conscientes como vamos a acceder a ellos? Hay una forma muy sencilla de ver lo que está escondido en mi inconsciente, si realmente queremos mirar y descubrirlo, para poder sanarlo, solo tengo que mirar alrededor, mirar las relaciones más cercanas que tengo, que es lo que me están mostrando y hacerme responsable de que justo eso que te muestra el otro es lo que tú piensas de ti mismo.

Por ejemplo si ves incongruencia en la actitud del otro, es porque tú eres incongruente contigo mismo, tendrás que mirar tu propia incongruencia y poner la atención ahí, para observarla y abrirte a sentirla sin ningún juicio y poder decidir, si quieres ser guiada por el amor para poder soltar el ego, que es el que te está dirigiendo a actuar de manera incongruente .

Para ello tienes que estar dispuesta a mirar al otro sin juicio y darte cuenta de que si te está molestando lo que hace, dice o siente, dejar de poner el juicio en el, y agradecer que es una oportunidad para descubrir que es lo que albergas en tu inconsciente.

En una relación de pareja si estás en una de esas crisis que no termináis de estar bien, y parece que hay algo de fondo que impide disfrutar con presencia y entrega total, ahí la responsabilidad es de cada uno, y para poder mirarlo y entenderlo es mejor crear una distancia para estar solo con uno mismo, y poder atender y observar todo lo que aflora dentro de ti, es una oportunidad para mirar adentro y ver el aprendizaje que te brinda esta “crisis”.

Quizás lo que te viene es solucionarlo juntos, pero si entráis en una comunicación donde cada uno defiende su punto de vista, difícilmente va a aflorar la comprensión porque estamos poniendo el foco en lo que hace el otro que no me gusta.

Aunque seas capaz de expresar con responsabilidad “me siento mal cuando haces tal cosa” y sabes que si te sientes mal, es tuyo eres responsable, pero en el fondo esperas que el otro cambie y deje de hacerlo , porque si no cambia lo estás juzgando con tu juicio de que es “ insensible “

Y el ego enseguida busca justificación y dice no quiero estar con una persona insensible y te vas de la relación. O puedes decidir soltar expectativas sobre lo que el otro debería de hacer o sentir, dejarlo libre y permitir que sea el mismo.

Tenemos mil oportunidades para irnos de una relación y seguro que mucha facilidad para encontrar otra, pero es así como quiero seguir relacionándome ?

Si el propósito de tu relación es aprender y descubrir tus pensamientos y creencias limitantes que te impiden experimentar el verdadero amor, tendrás que aprender a mirar de otra manera.

Te propongo que pruebes hacer esta práctica en tu vida porque es lo que realmente transforma, transforma tu percepción, a ti mismo y al otro, para poder continuar aprendiendo a mirar con los ojos del amor que es lo que verdaderamente sana.

Propongo aquí un ejemplo práctico que seguro que en algún momento has experimentado en tu vida:

Te sientes mal con tu pareja, y crees que es :

porque no te está dando o no os estáis dando ese tiempo de calidad que tanto te gusta, ese tiempo sin prisas, sin quehaceres, sin niños… donde os miráis, respiráis, os comunicáis desde la quietud y el silencio, os acariciáis, y sientes amor y disfrute total, tanto internamente como físicamente, ya que lo que experimentas físicamente es un reflejo de tu estado interno, si internamente estás en goce y plenitud tus relaciones íntimas serán más gozosas y plenas.

Si realmente te estás sintiendo mal con tu pareja, lo que te hace sentirte mal o alejada de ella “no es que no te esté dando esos espacios de encuentro silencioso y amorosos” sino que eres tu la que no te estás dando esos espacios de encuentro contigo misma de silencio y amor.

Si tu crees y además estás experimentando que tu pareja no está disponible para ti para estos encuentros contigo, y que siempre tiene o decide hacer otras cosas, es porque tú mismo no te estás dando estos encuentros de quietud y silencio contigo mismo, ocupas tu vida con un montón de cosas que además te supone una carga y dejas te tener espacio para la quietud, la introspección y la meditación, tu encuentro diario con el Ser.

Donde pongo el foco ? En mi, en estar sola, en silencio en meditación amando todo, cada momento cada sentimiento, cada vez que me abro a este espacio de silencio, siento que todo ya está aquí, que no necesito nada, me siento totalmente amada y aceptada, con mis imperfecciones, mi luz y mi sombra, acojo cada sentimiento para abrazarlo y darle la atención que se merece, cuando atiendo mi mundo interior, mis sentimientos de imperfección, mi frustación y todo lo que creo que es incorrecto y no me he permitido sentirlo, cuando me lo permito, descanso en el Ser, y todo lo que aflora es el reconocimiento de lo que ya Es.

Desde este estado de presencia y plenitud ya no espero que el otro haga o deje de hacer, suelto toda expectativa y mi atención está en mi, y el goce viene del reconocimiento de lo que ya Soy, y se suelta la creencia de que es necesario compartir ciertos momentos con tu pareja, es mas fácil que se den de forma natural cuando los dos estamos en esta conexión con el Ser, pero ya no tienes que buscar el tiempo, el lugar, planificar… sino que se está dando continuamente, estés con quien estés, y estés donde estés, esto es realmente el disfrute de la presencia misma.

Otro ejemplo de una situación que se puede dar en la relación:

No te gusta que tu pareja haga tal cosa, por ejemplo bailar con otros hombres en pareja.

Aquí de nuevo podemos decidir ver esta situación como que “el otro” está haciendo algo que no me gusta y es “insensible” con lo cual, como no quiero eso, me voy de la relación. O podemos poner el foco en nuestro interior, que es lo que estoy haciendo yo en mi vida que no me gusta? Seguro que si profundizamos encontramos algo que estoy haciendo y me juzgo a mi mismo, esto suele ser inconsciente, con lo cual posiblemente ni siquiera te estés dando cuenta, que es exactamente eso que no te permites, o eso que haces o sientes y te juzgas, solo si realmente quieres profundizar y tomar responsabilidad, podrás descubrirlo, para ello hace falta un grado alto de humildad.

Desde esta toma de responsabilidad, liberas al otro, y permites, que haga, decida, realice cualquier actividad, mientras estén los pactos claros, es decir, si hay un pacto de relación cerrada, es muy liberador permitir al otro que se relacione con otras personas en la forma que mas le apetezca, confiando que se van a respetar los pactos, la libertad que le das al otro es la libertad que te das a ti mismo, solo puedes sentir libertad cuando la das.

Laura Cárcel.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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